viernes, 23 de abril de 2010

EL NIÑO BOMBILLA




Como mañana es el cumpleaños de una gran amiga que ahora mismo reside en el "Nuevo Continente", quería dedicarle una de mis historietas con final fatal, para desearle que sea feliz, un año más jeje.



Ocho meses y cuatro días
fue el período de gestación,
hasta que por fin se alumbró
al primer niño bombilla.

Dos finos hilos de cobre
daban lugar a sus ojos,
y entre su par de pulmones
un corazón de seis voltios.

A pesar de la desgracia
de su humilde condición,
comprobó su importancia
en los casos de apagón.

Sus padres, locos de amor
y ebrios de felicidad
redujeron un montón
su gasto en electricidad.

Sin embargo había momentos
que se sentía repudiado.
En el cine por ejemplo
no recuerda haber entrado.

Aunque su vida pareciera
en cierto modo ideal,
en sus noches en vela
deseaba ser normal.

Cuantas cosas podría
haber llegado a alcanzar,
pero el ser niño bombilla
le impedía destacar.

Hasta que un día cualquiera
sus problemas de micción
conllevaron la extracción
de un riñón y de la uretra.

En ese preciso momento
todo fue cuesta abajo.
Se pasó todo el tiempo
enganchado a un aparato.

Y a medida que los años
comenzaban a expirar,
su potente halo de luz
perdía toda intensidad.

El viejo bombilla fue enterrado
en el panteón familiar
Y rezaba su epitafio:
“Muchas gracias por brillar”.




Felicidades Azulilla!!!


viernes, 16 de abril de 2010

MI PRIMER RECUERDO



Mi primer recuerdo tuvo lugar un día cualquiera de 1984. Ya ha llovido desde entonces, pero en aquella época tenía yo la tierna edad de 5 años.

No sé si es un recuerdo tardío y si mi vida hasta esa fecha estaba carente de emociones fuertes, pero no puedo acordarme de ningún suceso anterior al que os voy a relatar.

Vivía yo en casa de mis padres, en lo que por aquella época era el barrio marinero de la ciudad. Mi colegio se encontraba a 3 minutos andando de casa y junto a él se erigía un cerro que los niños, en horas no lectivas, solían frecuentar para practicar todos los tipos de juegos que por aquél entonces estaban tan en boga; la pelota, la goma, la comba, el disco( ahora conocido como frisbee), el escondite, la”quema”(o balón prisionero), etc.

En periodo estival, dicho cerro, llamado La Atalaya y dónde unos cuantos años más tarde Chillida daría forma al “Elogio al Horizonte”, era frecuentado en masa por familias del barrio que junto con sus niños y todo un arsenal de toallas, sombrillas, capazos, cochecitos y demás parafernalia se disponían a pasar el día al amparo del astro rey.

Uno de esos días, había ido con mi madre y mis abuelos a tomar el Sol. Una vez instalados, refiriéndome a ellos, por supuesto, fui a reunirme con mis amigos. Éramos siempre los mismos, 4 ó 5 compañeros de clase que nos juntábamos cada día y jugábamos a los juegos anteriormente mencionados, entre otras cosas. Esa fatídica tarde, decidimos jugar al escondite. Tras “cortar el hilo”(*), elegimos por el siempre fiable método del “pinto pinto gorgorito” a la persona que se quedaría contando hasta 10. Ese día le tocó a mi querido amigo del alma Juan José. Una vez se dio la vuelta y se tapó los ojos todos corrimos raudos y veloces en distintas direcciones hacia el arbusto más cercano (éramos así de listos) y una vez en nuestros puestos, observábamos como Juan José oteaba al horizonte con su mano derecha como si con ello viera las cosas más claras.

Detrás del arbusto, seguía las evoluciones de mi amigo cuando algo más importante captó mi atención. Una avispa se había posado en mi abdomen, a la altura del apéndice. Cabe destacar que dado el sofocante calor no llevaba puesta la camiseta por lo que los leves movimientos del insecto eran percibidos por mí como un cosquilleo de terror. El ser descubierto pasó a ser secundario y sólo quería librarme de ese bicho cuanto antes, incrementándose mi grado de nerviosismo al ver que la avispa parecía haber encontrado en mi barriga un hábitat cuanto menos óptimo. Por esa razón decidí acabar con la espera y le di un manotazo, con sus funestas consecuencias. Al ver como la amenaza se cernía sobre ella, la avispa reaccionó como reacciona cualquier animal: defendiéndose.

Y su defensa fue mi ruina, ya que su aguijón se introdujo en mi vientre causándome un tremendo dolor que desembocó en llanto y en una carrera interminable hacia donde se encontraban mi madre y mis abuelos.
En ese momento una nube de personas hizo un corro a mi alrededor y las sugerencias acerca de cuál sería el remedio a utilizar no tardaron en aparecer:

- Échale vinagre que es buenísimo!.
- Pues yo he oído que es mejor frotarle una corteza de tomate.
- La sidra es mucho mejor. A mi nieto le pasó y le bajó mucho la hinchazón!
- Yo tengo sidra!!!

Al final fue la sidra la que se llevó el gato al agua y mi madre mojó un kleenex con nuestra bebida más internacional y lo aplicó sobre ese granito enrojecido que tan famoso me había hecho.

No me acuerdo muy bien que sucedió después, pero no me quedó cicatriz ni nada, por lo que si algún día molestáis a una avispa, a una gaviota o incluso a un avestruz, saber que el remedio al picotazo puede ser el zumo fermentado de la manzana.
Aunque siempre es recomendable que en vez de hacer la vida imposible a la fauna autóctona, os deleitéis con el sabor de semejante brebaje.



(*) Cortar el hilo: Dícese del acto simbólico en el que uno de los niños junta sus dos dedos índice y otro de ellos los separa en una acción similar a un corte, con el significado de que una vez hecho esto, nadie más podrá jugar al pasatiempo establecido.





lunes, 12 de abril de 2010

¿POR QUÉ?



Estaba yo haciendo tonterías con la guitarra. Ya sabéis, una secuencia de acordes e improvisación con la voz mientras salían de mi boca cosas sin sentido pero que poco a poco fueron enlazándose y cobrando forma.




Me puse a escribir lo que se me ocurrió y salió esto. La melodía es muy mala, pero la letra me gustó jajaja.




El momento guitarra es el mejor del día.






Hace ya, bastante tiempo
me dio por buscar
un lugar, alejado del centro
donde no pueda llegar
la gente en metro,
y se tenga q esforzar
por encontrarme.

¿Por qué?
Porque me viene bien.
¿Por qué?
Porque así sabré quién en realidad
me quiere ver.

Tenía una novia
de más o menos mi edad
con una duda existencial.
La historia fue, que tenía un ex.
Y no sabía bien
si me quería a mi
o le amaba a él

Por qué?
Yo no lo sé.
Por qué?
Porque en su presencia
ella se comportaba tal y como es.

Que le vamos a hacer,
tras tantos años
de calmar nuestra sed.
Apoyado en la pared,
con fuego en las manos,
en tono digno le dije yo:
“pues toma una decisión”.

¿Por qué?
Es lo mejor.
¿Por qué?
Porque donde no caben dos no caben tres.

Lo peor
fue que la tomó.
Y le llevó más tiempo
del que me esperaba,
claro que pensaba
que el afortunado
sería yo.

¿Por qué?
Por cómo me comporté
¿Por qué?
Porque hay cosas que pasan y a mí nunca me pueden suceder.

Fue duro de superar,
más por la costumbre
que por el hecho de volver a empezar.
Y si se trata de amar
mi memoria me advierte
que a veces es conveniente no olvidar.

¿Por qué?
Para no recaer.
¿Por qué?
Porque lo que parece
muchas veces sencillo,no lo es.

Al final, el precio de madurar
es aquello que ahora está de actualidad.
Yo que en realidad , siempre mostré
ante tal sensación un fingido desdén .

¿Por qué?
Cuestión de no ceder.
¿Por qué?
Porque aún me queda mucho que aprender.






jueves, 8 de abril de 2010

ZAMBULLIRSE





¿A quién no le gusta zambullirse?


Tirarse de cabeza a la piscina en una tarde de calor.
Devorar las páginas de un libro.
Escuchar a Love mientras cierras los ojos y mueves los labios .
Dar rienda suelta a tu imaginación.
Opinar cuando sabes, escuchar cuando no.


Todo en esta vida consiste en eso.


A veces cuesta más, es cierto, pero quién se ha arrepentido alguna vez de darse un buen chapuzón?.

Lo que quiero decir es que para llegar a algún lugar, para alcanzar un grado de satisfacción personal, para sentirse bien de verdad, hay que mojarse.
Y ello se consigue con un primer paso.
Y luego otro.
Y así sucesivamente.


Este blog es una muestra de ello.